Queridos, una escribe su entrada de homenaje a la amiga del alma, aquella que nunca nos falla, aquella con la que nos escapamos escaleras arriba para chismorrear y reir un rato, aquella a quien consolamos por sus errores tan dolorosos. La escribe pensando que la amiga la llamará al día siguiente y le dirá, querida, vi tu entrada, gracias por pensar en mí, por ser mi amiga, por ser mi gran amiga. Pues no. Pero vayamos por partes.
La llamada llegó al cabo de unos días. Le dije, reina, te esperaba desde el lunes por lo menos. Pero te sorprendes al notar su voz tan seria. Y acto seguido se confirma el presagio. En lugar de decirte que se emocionó al leerte te suelta que es una entrada escrita con muy mala idea, que nadie me ha dado derecho a hablar de su vida en mi blog y menos a dar detalles de su vida más íntima, ni nombres, y que en cualquier caso a lo que menos tengo derecho es a mandar a la gente a la mierda en su nombre. Y no me colgó, pero casi. Se quedó callada. Más muda me quedé yo. Al cabo de un rato le digo, querida, no supiste ver que se trataba de un homenaje. Y me suelta, pues no me gustan esos homenajes, María, y en cualquier caso, no me hagas homenajes que no te los he pedido. Volví a quedarme muda. Pero antes de colgar, educadísima, que en clase no me gana nadie y menos ella, le dije, querida, entenderás que esto tenga que contarlo a mis lectores del blog. Que seguramente los lectores seréis media docena pero para mi como si fuerais medio millón. He sido periodista, he escrito artículos que han leído miles, y mi disposición con estas entradas es la misma, las mismas ganas, el mismo rigor. Por eso, queridos media docena míos, os pido que leais la anterior entrada. Yo pienso que no me pasé en absoluto, conté toda la verdad, ironicé un poco, pero no conté nada of the record. Este fin de semana, tan lleno de reina y de Pilar Urbano también se ha criticado mucho a la periodista diciendo que se pasó copiando en su libro cosas que la reina le dijo en confidencia. Si no fuera porque no tengo nada que ver con Pilar Urbano (mucho menos tiene que ver Sofía con la reina, aunque fíjate tú en las casualidades, se llame igual) hasta estaría dispuesta a pensar que mi vida es una mera copia de lo que ocurre en los medios y que esta María que os habla se ve reflejada en los telediarios, y que en las tertulias en lugar de hablar de la monarquía hablan de su amiga y de la entrada de su blog. ¿Estaré volviéndome loca?
Porque para más ironía la anterior entrada se llamaba SONRISA, y esta podría llamarse LAGRIMAS. Lo que era tan bonito ahora es catastrófico. Le hago un homenaje a una amiga y me equivoco de lleno. Sin mala intención. Bueno, así están las cosas: Sofía me ha retirado el saludo, mantiene que dije cosas que no debía, que estuve maleducada y que parece que ella también lo estuvo cuando en realidad no tenía nada que ver, y que por tanto, adiós muy buenas. Para acabar de arreglarlo todo hace las paces con Juanjo, le da a este la dirección de este blog, Juanjo me escribe un correo diciéndome de todo, Juanjo se lo dice a Lucas (mi ex para quien no lo sepa), Lucas me escribe la mar de cínico porque ha leido que hace semanas también lo dejé a él a la altura del betún en otra entrada, y yo, tan agobiada que ya me tienes en muchoviaje.com buscando alguna oferta, que me voy, que desaparezco, que aquí os quedáis, pandilla de memos, que no estoy yo para tonterías.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario